Dina Boluarte cumple 100 días de gobierno entre la crisis y la búsqueda de consolidación [ANÁLISIS]

Dina Boluarte asumió como la primera presidenta constitucional del Perú el 7 de diciembre de 2022. | Fuente: Presidencia Peru

Como única vicepresidenta de la República, Dina Boluarte asumió como primera presidenta luego del golpe de Estado fallido de Pedro Castillo. ¿Qué altos y bajos ha tenido el gobierno de la mandataria en sus primeros 100 días?

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Para Dina Boluarte,  la mochila comenzó a pesar el 7 de diciembre, cuando Pedro Castillo dio un golpe de Estado que duró cuatro horas hasta que fue vacado por el Congreso de la República. Pero la carga se sentía ya desde meses antes, más precisamente desde 2021, cuando postuló como parte de una plancha incompleta, con Vladimir Cerrón —líder del partido por el que postularon— inhabilitado por estar condenado por corrupción.

Una hora después de la vacancia, con la mano izquierda alzada, un vestido amarillo, casi como si lo hubiese tenido listo para la ocasión, Dina Boluarte juramentó como la primera presidenta constitucional de la República "hasta el 26 de julio del 2026".

 


Contando el día de la juramentación, a falta de un pronunciamiento oficial del gobierno que haga oficial la fecha, este viernes 17 la presidenta Dina Boluarte cumple su día 100 como primera autoridad de la Nación. Un buen momento, como es costumbre, de hacer un balance de su gestión, "heredera de una gran inestabilidad, que ha tomado la posta del presidente más mediocre de los últimos tiempos", sostiene el analista político Fernando Vivas.

La posta que ha tomado Dina Boluarte, continúa Vivas, se traduce en una valla muy baja, marcado por dos "serios problemas". "El primero es que se ha dejado abrazar y ha abrazado, a su vez, a una oposición de derecha, siendo ella de un relente izquierdista no muy marcado; [y el segundo] cambiar de manera drástica el sistema de cuotas políticas para la izquierda y apostar por un gobierno técnico e íntegro sin vuelo político. Tal vez eso le impidió manejar las protestas".

En otro tema no muestra mucha esperanza el también periodista: "por más que [la presidenta] hizo el esfuerzo de nombrar un gabinete íntegro, su entorno sí tiene alguna gente que ya está manifestando sus apetitos corruptos, como se presume por las ya varias denuncias que hay, su asistenta personalísima Grika Asayag, que ya la separó, pero puede separarla laboralmente, pero no puede negar el haber tenido tan cerca a gente con apetitos insanos". 

Y sí reconoce algo, Vivas, que "con el grado de inestabilidad del país y con las protestas que tuvo que afrontar, y que costaron más de 60 muertos, 100 días no es poco, es bastante".

65 muertos en medio de la crisis social

"Lo peor que pueden hacer los políticos es negar una situación de crisis cuando están en crisis", sostiene Rober Villalva, especialista en comunicación política y analista de Junín. Lo dice en forma general, haciendo el balance de los 100 primeros días de Dina Boluarte. Se trata de una frase, no obstante, que puede aplicarse a la actitud del gobierno durante las protestas tanto en Lima como en el sur del Perú, con epicentro en Puno, y que han dejado 65 peruanos fallecidos.

Gianfranco Vigo, analista político de Cajamarca, señala que el gobierno no ha reconocido hasta el momento ninguna culpa de las consecuencias de un conflicto social en el que se "optó por la represión y la militarización frente a un escenario incorrectamente diagnosticado". "No se reconoce culpa por las víctimas mortales en las protestas, pero sí se ven reparaciones, con otro nombre, pero reparaciones al fin y al cabo. Se aprovecha políticamente estos bonos. Digamos que fueron primeros 50 días [del gobierno de Dina Boluarte] en los que hubo mucho caos, incertidumbre, improvisación e inestabilidad".

Las protestas, aunque trágicas, tal vez sean el menos importante de los problemas de la presidenta de ahora en adelante, sostiene Fernando Vivas. "Las protestas van a ser, quizás, menos importantes que el efecto y el impacto en sectores políticos aliados de Dina Boluarte, que ahora son la oposición de derecha, [cuando vean] errores y escándalos cometidos por el propio gobierno. Creo que eso va a ser un factor clave".

¿Y el adelanto de elecciones?

Tantas cosas pasaron en 100 días como debates en el Congreso sobre adelantar elecciones. Con sendos proyectos presentados por el Ejecutivo y mensajes de parte de la presidenta que dejaba la pelota en la cancha del Legislativo. 

Para Rober Villalva tanto el Congreso como el gobierno de Dina Boluarte "trabajaron al cansancio a la población". "Ella [Dina Boluarte] podrá tener legalidad política, constitucional, pero sin embargo no goza de la legitimidad política de la población. No sorprende el rechazo generalizado que ella y su gobierno tienen. Pareciera que el actual gobierno y los parlamentarios soslayan la opinión de la población donde abrumadoramente rechazan sus gestiones y lo que solicitan es ir a un adelanto de elecciones", comenta.

De acuerdo con Gianfranco Vigo, ahora mismo el gobierno de Dina Boluarte se encuentra en una "fase de consolidación", luego de una etapa en la que a su mandato "lo acompañó mucha improvisación". "Hubo muchas propuestas de adelanto de elecciones, pero solo como respuesta a las propuestas, solo para mitigar, pero el gobierno realmente [el gobierno] no tuvo una estrategia, no se puso la camiseta para impulsar esto en la agenda nacional. Hoy vemos que este tema [el de adelanto de elecciones] no tiene contexto, es improbable que se alcance un adelanto para el 2023 ni se logrará para el 2024... lo que vemos es más bien que todos quieren quedarse".

Este juego, en opinión de Rober Villalva, "tanto el Ejecutivo como el Legislativo están provocando un daño irreversible en la población peruana" debido a una "desconfianza generalizada en la población".

Para recapitular lo bueno

El gobierno ahora se siente seguro, dice Gianfranco Vigo. Pero es una "seguridad débil". "Digamos que ahora el gobierno se siente seguro, consolidado, de manera débil, porque los actores políticos son débiles, las instituciones son débiles, pero finalmente se siente seguro de darle marcha y continuidad al gobierno. Vemos un gabinete más cohesionado, dispuesto a defender su sector, sus políticas públicas, pero también a defender al gobierno y la imagen de la presidenta Dina Boluarte".

Rober Villalva sostiene que el paso del ciclón Yaku, a pesar de la desgracia, puede ser una oportunidad. "En estos momentos nuestro país está pasando por uan crisis producto de la naturaleza, en consecuencia, lo que la presidencia Dina Boluarte requiere con urgencia reducir la incertidumbre que se está generalizando en la población".

 Y a pesar de la alta desaprobación, Vigo reconoce que "debe saludarse una mayor tecnocracia en las políticas públicas. Por ejemplo el plan Con Punche Perú, el presupuesto para el sector agrario y más de 1070 millones de soles para la gestión del agua... digamos que esta última respuesta del gobierno a la crisis es positiva, saludable... habrá viabilidad en el gobierno, creo que hay un espacio, a pesar de la alta desaprobación".

Así llega la presidenta Dina Boluarte a sus primeros 100 días de gobierno. Ahora, la última respuesta del gobierno ante la crisis climática, que aún está en proceso, servirá también como termómetro para ver si, finalmente, los peruanos recuperan la fe en sus autoridades.

Editor de RPP Data y coordinador de la cobertura El Poder en tus Manos. Formado en la Universidad Nacional Federico Villarreal, con maestría en Periodismo y Comunicación Multimedia (USMP) y diplomado en Corrección de Textos (U. de Piura). Trabajé en el diario El Comercio y antes en la Unidad de Prensa del Indecopi. Especialista en temas de periodismo de datos, democracia, cultura, y más.

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