Mundial de Básquet 2023: Alemania campeón, EE.UU. ya no asusta, España fracasa y Sudamérica decepciona [ANÁLISIS]

La selección alemana de básquet celebra el campeonato mundial tras derrotar en un emotivo encuentro a Serbia. | Fuente: EFE

Las mejores selecciones del orbe disputaron en Filipinas, Japón e Indonesia una nueva edición del Mundial de Básquet, torneo en el que no faltaron las sorpresas, pero también las decepciones.

Este domingo, 10 de septiembre, culminó el Mundial de Básquet 2023, con un enfrentamiento inédito entre Alemania y Serbia. Fue un partido reñido, emocionante y emotivo; que nunca tuvo un claro ganador. Al final, fue 83-77 para Alemania, que llegó a Japón, Filipinas e Indonesia (sedes del Mundial) para inscribir su nombre en el Olimpo del baloncesto.

Los germanos llegaban por primera vez en su historia a la gran final (su mejor resultado era un tercer puesto en el Mundial 2002, de la mano del legendario Dirk Nowitzki); mientras que Serbia volvía a esta instancia después de 2014 (final que perdió ante Estados Unidos).

Podría decirse que los balcánicos ya habían tocado la gloria en dos ediciones (1998 y 2002), cuando acudieron a la cita mundial como Serbia y Montenegro. Y si consideramos a Serbia heredera de la extinta Yugoslavia, podríamos sumarle tres títulos más (1970, 1978 y 1990); pero este ya es un debate de estadísticos.

Tanto Alemania como Serbia consiguieron por méritos propios su boleto a la gran final. Si bien el camino de los germanos resonó con más fuerza, por su victoria en semifinales ante la siempre favorita Estados Unidos; Serbia -que no contó con su estrella Nikola Jokić- también hizo su tarea: superó con autoridad a la difícil Lituania y a la sorprendente Canadá, en las instancias decisivas del torneo.

Estados Unidos empezó el torneo avasallando a sus rivales, con victorias sin atenuantes ante Nueva Zelanda, Grecia (que no llevó a su estrella Giannis Antetokounmpo) y Jordania. Pero los problemas comenzaron en la segunda fase: el duelo con Montenegro, ganado con susto, fue un golpe de realidad; que se intensificó con la derrota ante Lituania.

Estados Unidos ya no asusta

El Mundial de Básquet 2023 ha demostrado que la hegemonía estadounidense en este deporte es cosa del pasado. Hoy por hoy, es un elenco animador, un candidato al título, sin duda; pero no aquel equipo avasallador que dejaba a los demás participantes en la lucha por el segundo puesto.

Decir que Estados Unidos llevó al torneo asiático a su equipo B es una exageración. Si bien faltaron varias de sus estrellas de la NBA, el ‘Team USA’ estaba lejos de ser un conjunto improvisado: incluía a cuatro jugadores que han disputado el Juego de las Estrellas (Tyrese Haliburton, Anthony Edwards, Brandon Ingram y Jaren Jackson Jr.), así como al Novato del Año, Paolo Banchero. Esto sin mencionar a su comando técnico de lujo, liderado por el ya legendario Steve Kerr.

Huelga decir que prácticamente todas las selecciones participantes en el Mundial llegaron con bajas, unas más sensibles que otras; por lo que ninguna podía jactarse de haber llevado al Mundial a sus mejores armas.

Estados Unidos empezó el torneo avasallando a sus rivales, con victorias sin atenuantes ante Nueva Zelanda, Grecia (que no llevó a su estrella Giannis Antetokounmpo) y Jordania. Pero los problemas comenzaron en la segunda fase: el duelo con Montenegro, ganado con susto, fue un golpe de realidad; que se intensificó con la derrota ante Lituania.

Pese a ello, los de Steve Kerr pasaron a la ronda de cuartos de final, donde tuvieron la fortuna de ser emparejados con una Italia deslucida y timorata. Los europeos apenas opusieron resistencia, y ya se volvía a hablar del ‘Dream Team’. Pero solo hubo un ‘Dream Team’, el de 1992; y esto se evidenció en el enfrentamiento en semifinales ante Alemania.

Los germanos llegaron para hacer historia en el Mundial -hoy son campeones por primera vez en su historia-, y el 8 de septiembre jugaron el partido de su vida, doblegando a los estadounidenses y dejándolos sin opciones al título. 

En la conferencia de prensa posterior al partido, Steve Kerr reconoció la derrota y compartió una reflexión sobre la actualidad del deporte: “El baloncesto se ha globalizado en los últimos treinta años. Los partidos ahora son difíciles, no es más 1992. Los jugadores son mejores en todo el mundo. Los equipos son mejores. No es fácil ganar un Mundial o el oro olímpico”.

Mikal Bridges y Steve Kerr parecen buscar una respuesta a lo ocurrido en el Mundial. | Fuente: AFP

España y Francia, las decepciones

Pero hubo sorpresas más grandes que la eliminación de Estados Unidos en semifinales. Una de ellas fue la debacle de España -campeona en China 2019 y vigente monarca europea-, que no pudo superar la segunda fase del torneo.

Los ibéricos llegaban al Mundial con bajas, como todos; pero había confianza en alcanzar como mínimo los cuartos de final. Y el inicio del certamen fue esperanzador: sendas victorias ante Brasil, Costa de Marfil e Irán.

Todo marchaba bien, hasta que llegó la segunda fase, en la que la ‘Familia’ se topó con dos de las sorpresas del certamen: Letonia y Canadá. Dos derrotas, y a casa. Un durísimo golpe para el baloncesto español, que no sufría una eliminación tempranera en un Mundial desde el milenio pasado.

Eso sí, hubo una decepción aún mayor: Francia. Pese a que los ‘Bleus’ llegaron mermados al torneo (Victor Wembanyama, el considerado ‘futuro’ de la NBA, declinó jugar el Mundial), nada hacía prever lo que pasaría. En sus dos primeros partidos, los galos cayeron estrepitosamente ante Canadá y Letonia, quedando sin chances de clasificación. La débil Líbano evitó que los franceses se vayan a casa sin conocer la victoria.

Esta paupérrima participación preocupa sobremanera en Francia, teniendo en cuenta que el próximo año aspiran a llevarse el oro olímpico en baloncesto, en París 2024... en casa. Un año pasa rápido, y el tiempo puede quedar corto para enderezar el barco.

España llegó como favorita y se fue temprano a casa. Y ahora deberá luchar por un cupo en París 2024. | Fuente: AFP

Sudamérica, con más pena que gloria

La participación sudamericana en el Mundial fue muy reducida. Apenas dos selecciones, Brasil y Venezuela, consiguieron su clasificación al certamen (FIBA otorga siete plazas para toda América); y su desempeño fue algo discreto.

Brasil fue la que mejor lo hizo, logrando pasar a segunda ronda; en la que luchó hasta la última jornada por un lugar en cuartos de final. Lamentablemente, Letonia acabó con los sueños de la ‘Verdeamarela’.

Venezuela, por su parte, tuvo una nefasta participación en el Mundial, perdiendo todos sus partidos, sin atenuantes. En primera fase, cayó ante Eslovenia, Georgia y Cabo Verde, quedando última de su grupo; y en los partidos para definir la clasificación final del Mundial, sucumbió ante Japón y Finlandia.

Pero las malas noticias para el baloncesto sudamericano llegaron antes de siquiera empezar el Mundial. Argentina, subcampeona en China 2019, fue eliminada en las Eliminatorias americanas a manos de República Dominicana. Y lo peor vino después: cayó ante Bahamas en el preolímpico y quedó fuera de París 2024. Sin dudas, el momento más oscuro del baloncesto argentino, que tocó la gloria en Atenas 2004, con una generación irrepetible.

El Mundial ha terminado, pero no falta mucho para otro gran certamen para los amantes del baloncesto: París 2024. En menos de un año, muchas de las selecciones que disputaron el Mundial 2023 viajarán a Francia con el objetivo de llevarse el oro olímpico. Esperaremos expectantes.

Venezuela tuvo el mérito de clasificar al Mundial, pero terminó luchando la última plaza del torneo. | Fuente: AFP

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Periodista digital, con más de 15 años de experiencia. Escribo de diversos temas: política, policiales, internacionales, tecnología, videojuegos, heavy metal \m/. Cinéfilo, seriéfilo, coleccionista, gamer.

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